lunes, 25 de agosto de 2014

LOS POLOS SE DERRITEN A UN RITMO ALARMANTE

Nuevos estudios advierten que las dos mayores zonas heladas del planeta, Groenlandia y la Antártida, se están derritiendo a un ritmo preocupante, el doble de rápido que hace cinco años.

DERRETIMIENTO DE POLOS
Con la ayuda del satélite de la Agencia Espacial Europea, el CryoSat 2, el Instituto Alfred Wegener (Alemania) publicó un informe en la revista digital 'The Cryosphere' que demuestra esta realidad.

El CryoSat 2 midió cerca de 200 millones de datos sobre puntos de las elevaciones del terreno en la Antártida y otros 14,3 millones de Groenlandia para hacer un seguimiento de las pérdidas de hielo de los últimos años. Los datos obtenidos fueron cotejados con los del año 2009. La conclusión fue que las cortezas heladas de los dos polos se están derritiendo el doble de rápido desde entonces.

"Combinados, los dos bloques de hielo están menguando a una velocidad de 500 kilómetros cúbicos por año" advirtió la glaceóloga Angelika Humbert en otro estudio que fue publicado el miércoles, a lo que añade que "esta es la mayor velocidad observada en los últimos 20 años".

Las observaciones y los análisis también demostraron que, por algún motivo, el bloque occidental antártico está ganando masa, aunque este crecimiento es insignificante y no compensa la enorme pérdida general de masa helada. Groenlandia pierde 350 kilómetros cúbicos de hielo anualmente, sobre todo por su costa meridional, lo que supone casi el 75% del volumen total del deshielo anual.
Los Polos se derriten a una velocidad de 500 kilómetros cúbicos por año, la mayor de los últimos 20 años

El estudio explica que las corrientes generadas por el derretimiento de los dos polos juntos podrían hacer aumentar el nivel del mar peligrosamente, afectando sobre todo a las poblaciones y tierras más cercanas a las costas y a las que están poco elevadas.

Otro estudio publicado por la revista 'Science' demuestra cómo en los últimos 20 años la acción del hombre ha afectado el cambio climático y es la principal causa del deshielo de los polos.

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